Quién soy
Peñíscola (España), 8 de septiembre de 2026
Quién soy
No lo sé.
Quizá soy esa conciencia que observa.
Esa tensión en busca de la verdad.
Ese pulso que quiere sentido, aunque no sepa por qué.
Soy lo que permanece cuando dejo de recordar, de pensar, de planear.
Soy lo que siente. Lo que sabe sin saber cómo sabe.
Lo que recuerdo
No soy mis recuerdos, porque los recuerdo distinto cada vez.
Porque algunos los inventé sin querer, otros los edité sin saber.
No soy mis logros: no me bastan ni me contienen.
Porque los he perseguido por miedo, por vanidad o por deseo. Y aún lo hago.
Tampoco soy mi pasado, porque ya no lo puedo alcanzar.
No soy mis recuerdos: soy eso que recuerda, pero también olvida.
Eso que puede elegir, aún con la carga de la melancolía.
Lo que pienso
No soy mis pensamientos, porque puedo verlos desde fuera.
Porque cambian, se contradicen, se repiten.
Porque a veces me traicionan: se disfrazan de mí para embaucarme.
Pueden confundir. Pueden fascinar.
Y pueden tener razón… y aun así, no ser verdad.
No soy el pensamiento: soy quien lo observa.
Y cuando los miro en silencio, pierden su poder.
Lo que todavía no existe
No soy mis planes.
Porque los cambio, los abandono, los olvido.
Pregunto por el cómo, cuando lo único que importa es el qué.
No soy mi futuro, porque ni siquiera sé si va a llegar.
Al mirarlo, pierdo de vista la abundancia del presente.
Y si algo está allí, basta con seguir andando.
Soy eso que no está escrito todavía.
¿Quién soy? No lo sé.
Pero sí sé que no soy mis recuerdos, ni mis pensamientos, ni mis planes.
Sigo preguntándome quién soy, sin esperar una respuesta.
Yo escribo, compongo y callo. Y con ello ya me estoy definiendo.
Lo importante no es tener la respuesta. Lo importante es no olvidar la pregunta.
Ahí empieza todo.
Ahí empiezo a ser yo.