Una App para convertir YouTube en un portal de audiolibros
11 de enero de 2016
La era del autodidacta
Creo profundamente en la capacidad autodidacta del ser humano. Antiguamente un autodidacta era un friki, pero ahora vivimos una época dorada para quienes quieren aprender nuevas materias por sí mismos.
La globalización es una oportunidad que nunca habíamos tenido hasta ahora: aprender desde nuestra propia casa, ¡y prácticamente gratis!
Los materiales para aprender ya están en todo tipo de formatos. Podemos descargar libros, vídeos, revistas e incluso audiolibros.
Particularmente, veo una gran ventaja en los audiolibros. En Europa aún no se han asentado como fuente de conocimiento de referencia, pero en América son una industria estable y creciente desde hace más de cincuenta años.
Historia del audiolibro
La cultura de los audiolibros en Estados Unidos comenzó en los años treinta, cuando empezaron a grabar la Biblia en discos de pizarra.
Más tarde pasó al formato de cinta y ya en los setenta rara era la casa estadounidense que no tenía un ejemplar. Entonces algunas empresas vieron rentable resumir y adaptar libros a cinta.
El estadounidense pasa muchas horas al día en el coche. Uno se puede cansar de la música después de tantas horas. La radio generalista resultaba insuficiente, así que empezaron a demandar contenido de valor que les ayudase a mejorar mientras conducían.
Los primeros contenidos grabados fueron programas de autoayuda. Con el tiempo, la producción se extendió a la ficción, empezando por los best-seller hasta abarcar casi todo el catálogo.
La digitalización ofreció un nicho perfecto: distribución más barata y sencilla. Audible, con ayuda de Amazon, se convirtió en referente mundial. Hoy millones de americanos escuchan horas de audiolibros en sus coches cada día.
Pagar por un audiolibro
Para los americanos pagar por un audiolibro es habitual. En Europa, y especialmente en España, no tanto. Somos reacios a pagar por la cultura, más aún en un formato novedoso como este.
Afortunadamente, la globalización está haciendo que los contenidos sean cada vez más baratos. En el futuro los contenidos serán gratis o casi gratis.
YouTube, otro portal para los audiolibros
¿Pero YouTube no es de vídeo? Al principio sí, pero desde que en 2010 eliminaron la restricción de tiempo, se cuelga de todo: vídeos, presentaciones, audios y, entre ellos, audiolibros.
Hoy YouTube es uno de los proveedores principales de audiolibros (aunque habría que cuestionar la legalidad de algunos). También aloja conferencias y videotutoriales, contenidos que pueden consumirse solo en audio.
Todo el mundo sabe qué es YouTube, pero casi nadie qué es un podcast
En España somos consumidores natos de televisión (unas 1000 horas al año) y también de radio, pero no de podcasts ni de audiolibros.
El podcast podría ser la versión gratuita, más distendida que un audiolibro, pero mucha gente ni sabe qué es. Lo máximo que entienden es el concepto de “radio enlatada”, programas recuperados en la web de las cadenas.
Mientras en EE. UU. los podcasters viven de sus contenidos gracias a donaciones, en España las asociaciones intentan ganar relevancia con poco éxito.
iVoox lo ha intentado con su app y web, pero la experiencia de usuario es pobre: tiempos de carga largos, publicidad e interrupciones. Muy lejos de la sencillez de consumir audio en YouTube.
Si el público conoce un portal, ¿por qué no usarlo para ofrecerles audio?
El problema de la aplicación de YouTube
Yo también he intentado escuchar entrevistas, conferencias o podcasts en YouTube. El problema es que la mayoría de plataformas móviles no permiten que la App siga funcionando con la pantalla apagada.
Escuchar un podcast con la pantalla encendida compromete la batería, así que no es viable.
Tenemos el material y el canal: solo falta la plataforma. Ese sería el verdadero papel de la aplicación.
¿Cómo funcionaría la aplicación de audiolibros para YouTube?
El proceso es sencillo. La interfaz sería la de cualquier app de podcasts en iOS o Android. La diferencia: la base de datos sería la propia de YouTube.
Búsqueda
Tendríamos función de búsqueda. La app devolvería resultados de YouTube. Al seleccionar uno, el archivo pasaría por un servidor que extraería el audio en mp3, listo para descargar y almacenar en el dispositivo.
Descripciones y comentarios
El archivo de audio conservaría el título, los metadatos y la descripción del vídeo original. Además, mientras escuchamos, podríamos leer los comentarios de los usuarios de YouTube.
Conclusión
Inventar una App que pueda buscar entre los vídeos de YouTube como si fueran audios sería un gran adelanto.
Permitirá acceder al extenso catálogo de audiolibros, podcasts y conferencias que ya están en YouTube, pero con una experiencia de usuario pensada para el oyente.
Esa sería una idea ¡Guau!